Los incendios forestales que azotan el suroeste de Francia y el centro de España han obligado a evacuar a más de 300.000 personas, en una de las peores crisis de fuego que enfrenta Europa occidental. Las llamas, alimentadas por una sequía extrema y una nueva ola de calor, han quemado cerca de 100.000 hectáreas en Francia y más de 150.000 en España, donde el incendio de Ávila ya es considerado el más agresivo de la historia del país. Al menos dos personas han muerto en España y dos bomberos franceses fallecieron esta semana cerca de Burdeos. En España, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, calificó el incendio de Ávila como el «más importante y agresivo de la historia de España», aunque señaló que su evolución era más favorable. La ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, confirmó que el foco de Burgohondo ha quemado 50.000 hectáreas, el mayor desde que se tienen registros. En la Comunidad de Madrid, más de 55.000 personas permanecen evacuadas, y la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, anunció una línea de emergencia de un millón de euros para ganaderos afectados y la renovación automática de solicitudes de empleo para damnificados. En Francia, los incendios más graves se concentran en Gironda, donde 220.000 personas fueron evacuadas y 5.200 efectivos combaten 42.000 hectáreas quemadas, según el ministro del Interior, Laurent Núñez. En Landas, 36.
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