El dólar cerró la semana en $947,3, su nivel más alto desde noviembre, tras acumular un avance semanal de $13,5. El alza responde principalmente al conflicto en Medio Oriente, al fortalecimiento internacional del dólar y al aumento del petróleo, que limitan el efecto estabilizador del cobre sobre el peso chileno. Analistas anticipan que el tipo de cambio se mantendrá volátil en las próximas semanas. Felipe Sepúlveda, de Admirals Latam, proyecta un rango de $940 a $960, con riesgo de subir si el cobre corrige o aumenta la demanda por refugio. Pablo Muller, de la Universidad Autónoma, suma la presión de un petróleo cercano a los US$100 y la incertidumbre por la megarreforma tributaria local. El nivel del dólar también enciende alertas sobre la inflación. Sepúlveda advierte que el efecto puede sentirse en los próximos meses si coincide con petróleo elevado. Muller señala que una depreciación prolongada podría presionar el IPC. Jorge Tolosa, de Vector Capital, agrega que si la guerra continúa, la presión sobre el dólar, los bancos centrales y la inflación seguirá aumentando.
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